Blades Of Fire – Reseña: Forja Brillante, Combate algo Oxidado
En un mercado ya bastante lleno de propuestas de rol de acción y fantasía, Blades of Fire, desarrollado por el conocido estudio Mercury Steam (sí, esos que nos trajeron Metroid Dread y los Castlevania), aterriza con la promesa de una experiencia que se siente intensa y que te envuelve por completo. Este título, que ha generado bastante conversación desde sus primeros avances, nos mostraba combates llenos de energía y un universo que parecía tener mucha historia que contar.
La pregunta que muchos nos hacemos es: ¿Logra Blades of Fire realmente destacar entre tanta competencia o su brillo se apaga antes de tiempo? Vamos a desglosar cada detalle.
Historia
La narrativa de Blades of Fire nos sumerge en un reino que, sinceramente, se siente un poco desolado. Aquí, te pones en la piel de Aaron, un herrero común que, de repente, se encuentra con un martillo de forja legendario. Su misión principal es detener a la reina, quien está llevando al reino a la ruina. La verdad, la historia se siente un tanto irregular, y a menudo, le falta ese impacto emocional que uno esperaría. Los momentos que deberían conmoverte, a veces simplemente no lo logran.

El final, por ejemplo, puede dejar un sabor agridulce, ya que para ver la «verdadera» conclusión, te espera una larga búsqueda de objetos después de los primeros créditos. Los personajes, para ser francos, tienden a ser un poco unidimensionales: Aaron, que a menudo bromea con no ser muy listo para los acertijos; Adso, el joven escriba que siempre dice lo obvio; Glenda, la forjadora maestra con aires de bruja gruñona; y Arwin, una chica impaciente que aparece en las últimas horas. Incluso hay momentos en los que uno no puede evitar notar paralelismos un tanto descarados con personajes de otras sagas conocidas de acción, lo que, honestamente, le resta originalidad.
Jugabilidad
Aquí es donde Blades of Fire, en ciertos aspectos, desata todo su potencial, aunque no sin sus peculiaridades. El pilar más fuerte del juego es, sin duda, el sistema de forja de armas. ¡Es realmente ingenioso! Aaron utiliza su martillo para construir armas poderosas. Desbloquear nuevos planos es un proceso gratificante, que se logra al vencer tipos específicos de enemigos.

Lo mejor es que puedes personalizar casi todo: el tamaño, la forma, el mango, el pomo, y cada decisión afecta el peso, el equilibrio, el daño y la resistencia. El acto de forjar, golpeando el metal caliente para darle forma, se vuelve sorprendentemente disfrutable una vez que le agarras el truco. Además, puedes nombrar tus creaciones, lo cual siempre es un detalle bonito. Si no te apetece forjar manualmente después de la primera vez, puedes saltarte el proceso, aunque la durabilidad de las reparaciones dependerá de tu habilidad manual.

El combate, sin embargo, es un punto un poco más delicado. Se siente funcional, sí, pero también demasiado simplista. Aunque hay 35 armas diferentes, el sistema se reduce a solo ocho tipos de ataques. Básicamente, presionas un botón para golpear una parte específica del cuerpo del enemigo (por ejemplo, el botón superior para la cabeza). Los ataques cargados hacen más daño y pueden mutilar a los enemigos, pero las animaciones de mutilación, por desgracia, se vuelven repetitivas muy rápido.
No hay combinaciones de ataques complejas que te beneficien; en su lugar, los parries y las esquivas perfectas te abren ventanas para contraatacar. Los enemigos tienen resistencias variadas en sus partes del cuerpo, y algunos incluso pueden mover sus puntos débiles. Hay una buena variedad de enemigos, aunque la mayoría son humanoides, y los jefes son más diversos, con los trolls siendo un tipo interesante con regeneración de salud. Y si Aaron cae en combate, su arma equipada se convierte en piedra, pero no te preocupes, es más fácil de recuperar que en otros juegos con mecánicas similares.

La exploración es, quizás, el punto más débil. El sistema de mapa es, para ser honestos, confuso y poco intuitivo, especialmente cuando hay múltiples niveles de elevación. Hay caminos ocultos que llevan a coleccionables como santuarios para mejorar la personalización de armas, cofres, gemas para salud/resistencia y atuendos. Puedes colocar marcadores en el mapa, pero es solo una solución a medias para la navegación.
Aspecto Gráfico
Blades of Fire tiene sus momentos visuales, aunque no siempre logra la consistencia deseada. Las animaciones de mutilación, por ejemplo, se vuelven repetitivas, lo que puede afectar la inmersión visual en el fragor de la batalla. Además, algunos momentos que deberían ser impactantes se ven un poco mermados por una ejecución visual que no siempre está a la altura. A pesar de esto, el diseño general del mundo y los modelos de los personajes tienen un buen nivel de detalle que se aprecia en PlayStation 5.

Aspecto Sonoro
En cuanto al sonido, se insinúa que la entrega de ciertos momentos clave, que deberían resonar emocionalmente, se ve un poco obstaculizada. Esto podría deberse a una mezcla de la actuación de voz, la música o los efectos de sonido en esos instantes específicos. Sin embargo, no hay detalles concretos sobre la calidad general de la banda sonora o los efectos de sonido más allá de estas observaciones ligadas a la narrativa y el impacto.

Plataformas Disponibles
El estudio desarrollador tiene experiencia en plataformas como PlayStation 3 y Xbox 360, y las indicaciones de botones en el combate se refieren tanto a los controles de PlayStation como a los de Xbox. Esto sugiere que Blades of Fire está disponible tanto en PlayStation 5 como en Xbox Series X|S.
Conclusión
En definitiva, Blades of Fire es un juego que, honestamente, deja una impresión mixta. El sistema de herrería es, sin duda, su punto más brillante y una idea muy bien ejecutada. Sin embargo, el combate se siente demasiado simplista para un juego de esta envergadura, y la historia, aunque tiene una premisa, termina siendo mediocre y carente de emoción. La experiencia de exploración se ve empañada por un mapa poco intuitivo que puede convertir la navegación en una tarea.
El juego, a veces, sufre por las inevitables y poco halagadoras comparaciones con títulos de los que parece tomar inspiración. Si bien tiene elementos que podrían haberlo elevado, la suma de sus partes lo deja en un lugar de «aceptable». Lo que refleja que, aunque hay ideas interesantes, la ejecución general no logra alcanzar todo su potencial. Si buscas un juego con un sistema de crafteo de armas profundo, podrías encontrar algo aquí, pero prepárate para un camino con algunos baches.
calificación: 6,8/10
