Chery pone a prueba su sistema de súper híbridos con un reto extremo en Latinoamérica
En la industria automotriz se habla mucho de innovación, pero pocas veces podemos verla puesta a prueba en condiciones tan crudas como las de la vida real. Eso fue justamente lo que hizo Chery con su nuevo sistema Chery Super Hybrid (CSH): llevarlo a un escenario donde no hay lugar para excusas ni simulaciones controladas de laboratorio.
El lugar elegido fue el Foro Dinámico Pegaso, en México, y la protagonista de la prueba, la TIGGO 7 CSH, tuvo que enfrentarse a un obstáculo de 236 mm de altura a 30 km/h. Puede sonar técnico, pero en palabras simples: se trató de replicar lo que pasa cuando el carro se topa con un andén traicionero, una roca imposible de esquivar o un hueco de esos que parecen abrirse justo frente a uno en las carreteras latinoamericanas.

Resistencia que da tranquilidad
El resultado fue más que alentador. Tras el impacto, la batería permaneció intacta, sin fugas ni daños visibles. El tablero respondió como si nada hubiese pasado, la temperatura interna se mantuvo en 40 °C y la resistencia de aislamiento marcó unos impresionantes 43.390 ohmios. En otras palabras: todo siguió funcionando con normalidad.
Y es que detrás de ese desempeño está el Guardian Battery System, un escudo silencioso que combina acero ultra resistente en la parte inferior con un mecanismo capaz de cortar la energía en milisegundos cuando detecta una colisión. Además, su certificación IP68 asegura que incluso una inmersión completa en agua no representa un riesgo. Sí, aunque suene extremo, hablamos de un sistema diseñado para sobrevivir incluso a tormentas y pasos por riachuelos.
“Las pruebas reales suceden fuera del laboratorio, donde los usuarios lidian con lluvias intensas, terrenos destapados y hasta cambios bruscos de altitud”, explicó David Huertas, director Comercial y Red de Chery Colombia. Y es cierto: esas son las situaciones que ponen a prueba la confianza de un conductor mucho más que cualquier presentación en un showroom.
Un reto global con acento latino
Este ensayo forma parte del programa internacional “Desafíos de Seguridad Extrema” de Chery. Y aunque ya había tenido lugar en China e Indonesia, ahora México se convirtió en la primera sede de Latinoamérica en validar este tipo de impacto directo en una SUV híbrida enchufable. Una señal clara de que la región es más que un mercado: es también un laboratorio vivo para tecnologías que buscan ganarse la confianza de millones de conductores.
Más allá de la prueba: una visión de futuro
Chery no es una recién llegada. Fundada en 1997, la marca china se ha expandido a más de 80 países, con 16 millones de usuarios en el mundo. Además, fue reconocida en el ranking Kantar BrandZ Top 50 Chinese Global Brand Builders 2025, donde alcanzó el primer lugar en la categoría automotriz.
Con hitos como este, Chery no solo quiere demostrar que sus vehículos ahorran combustible o reducen emisiones. Lo que busca es enviar un mensaje mucho más poderoso: que la movilidad híbrida puede ser tan segura y confiable como el camino lo exija, incluso cuando ese camino no está pavimentado.
