Tormented Souls 2 – Reseña: Un Survival Horror muy al estilo retro
A primera vista, Tormented Souls 2 te engaña. Parece un juego de terror moderno, con gráficos actuales y escenarios detallados, pero no te dejes llevar por las apariencias. En el fondo, este juego tiene el corazón negro y podrido de los clásicos más puros: estamos hablando de los primeros Resident Evil y Silent Hill.
Y es que es un homenaje brutalmente fiel, uno que recupera absolutamente todo lo que definió al género. ¿Lo bueno? Claro. ¿Y lo malo que nos hacía querer lanzar el mando? También. Prepárate para cámaras fijas que te dejan ciego en el peor momento, puzles que te harán sacar humo de la cabeza, una historia… digamos que «excéntrica», con diálogos que dan un poco de vergüenza ajena, y sí, el bendito sistema de guardado manual. Es un billete de vuelta a los 90, con todo lo que eso significa.
Historia
La cosa va así: la trama sigue justo después del primer juego (el de 2021), pero la verdad es que no necesitas haberlo jugado. Funciona perfectamente por sí sola. Volvemos con la sufrida Caroline Walker, que ahora intenta desesperadamente encontrar respuestas a las «aterradoras visiones» que atormentan a su hermana pequeña, Anna.

Como en toda buena historia de terror, la respuesta parece estar en el lugar más tétrico posible: un convento espeluznante en el pueblo perdido de Villa Hess. Obviamente, nada más llegar, Anna desaparece. Así que te toca a ti, como Caroline, meterte en la boca del lobo y descubrir qué diablos está pasando.
La campaña dura unas 20 horas y es un melodrama «deliciosamente exagerado», muy al estilo de esas películas de serie B que acompañaban a los Resident Evil originales. Te llevará por todos los escenarios clásicos que nos encantan: un hospital, una escuela abandonada, un búnker….
Jugabilidad
Aquí es donde el juego te da una de cal y otra de arena. Es una mezcla muy extraña de genialidad clásica y frustración pura.

- Lo bueno: La exploración y los puzles. Los escenarios son la verdadera estrella. Están llenos de detalles, son súper atmosféricos y, sinceramente, da gusto explorarlos. Además, hay un alivio importante: cuando matas a un bicho, normalmente no vuelve a aparecer, así que puedes explorar con algo más de calma. Eso sí, prepárate para caminar. Vas a dar más vueltas que una peonza, porque el backtracking (volver sobre tus pasos) es intenso, aunque casi siempre está bien planteado.Pero el oro puro son los puzles. Por cada momento de rabia con el combate, hay media docena de puzles que «confunden y deleitan». Son exactamente lo que un fan veterano busca: crípticos, absurdamente ilógicos y de esos que te obligan a combinar los objetos más raros de tu inventario.

- Lo malo: Moverse y pelear. Seamos claros: los controles son un ancla. Volver a los ángulos de cámara fijos y a los «controles de tanque» (donde «arriba» siempre es «adelante») es un golpe de realidad. Mover a Caroline por pasillos estrechos se siente torpe y frustrante.Y el combate… uff, el combate es «exasperante». El juego te ata a un mechero como fuente principal de luz, y Caroline entra en pánico si se queda a oscuras. ¿El resultado? Casi siempre estás desarmado cuando un monstruo te salta encima. Las armas (escopetas, pistolas de clavos) son lentas, apuntar es un suplicio, y dar marcha atrás o esquivar es una pesadilla. En lugar de generar tensión, lo que a veces consigue es sacarte por completo de la inmersión.
Aspecto Gráfico y Sonoro
Visualmente, el juego clava la ambientación. Los escenarios son «magníficamente espeluznantes» y el mundo está muy detallado. La atmósfera es densa, y esa mecánica de depender de un simple mechero para iluminar las sombras te mantiene en tensión constante.

En cuanto al sonido, todo está puesto para potenciar esa tensión. Y los diálogos… bueno, son «cursis» a más no poder, pero es parte del encanto, ¿no? Es como escuchar esas viejas traducciones de los juegos de la primera PlayStation.

Conclusión
Al final del día, Tormented Souls 2 es justo eso: un «viaje al pasado con aspecto moderno», para lo bueno y para lo malo.
¿Te ofrece una atmósfera increíble y sitios fantásticos para explorar? Absolutamente. Pero te va a exigir paciencia. Te va a pedir que soportes un combate tosco, casi «janky», y que aceptes dar mil vueltas por los mismos pasillos.
La verdadera joya aquí son sus puzles esotéricos. Si eres de los que echa de menos esa lógica retorcida de antes, te lo vas a pasar en grande. Es un juego que tiene mucho corazón, pero que también arrastra cosas que, sinceramente, «deberían haberse quedado en el pasado». A pesar de todo, es un homenaje muy entretenido a esos juegos que nos hicieron amar el terror.
Calificación 7.5/10
