Con la dirección y el estilo visual único de Ridley Scott, el nuevo thriller postapocalíptico de 20th Century Studios alcanza su máxima dimensión en salas de cine e IMAX a partir de esta semana.
La película está protagonizada por un elenco estelar encabezado por Jacob Elordi, Josh Brolin, Margaret Qualley, Allison Janney, Benedict Wong y Guy Pearce. Gracias a sus espectaculares paisajes, secuencias de acción impactantes y la inconfundible firma de su director, se perfila como una de las experiencias cinematográficas más ambiciosas del año.
Un viaje a través de un mundo devastado
Ambientada en un futuro no muy lejano, la historia sigue a Hig (Jacob Elordi), un joven piloto que vive junto a Bangley (Josh Brolin), un militar experto en supervivencia. Juntos han construido un refugio eficiente pero aislado en medio de un despiadado mundo postapocalíptico. Sin embargo, todo cambia cuando una misteriosa transmisión de radio impulsa a Hig a aventurarse en lo desconocido en busca de la esperanza y la humanidad en las que aún cree.
Ante todo, La guerra de los últimos es una experiencia diseñada para la pantalla grande por la mirada técnica de su realizador. Ridley Scott es reconocido en la industria por su técnica de rodaje de 360 grados y el uso simultáneo de múltiples cámaras en cada escena.
“Ridley es, ante todo, un narrador visual. Lo que lo hace tan singular es su manera de crear cada encuadre y de filmar una escena, ya sea utilizando diez u once cámaras al mismo tiempo o apenas una o dos”, destaca Jacob Elordi.
Ese despliegue visual se potencia de manera magistral al vivirlo en formato IMAX, gracias a sus pantallas gigantes, resolución ampliada y un sistema de sonido inmersivo de alta precisión.
“Ver películas en el cine es una experiencia muy especial. Y cuando ves una película en IMAX, esa sensación se intensifica aún más. Es algo casi cósmico… algo tan inmenso que te recuerda lo pequeño que eres”, reflexiona la actriz Margaret Qualley.+
Paisajes imponentes filmados en los Dolomitas
Aunque la historia se sitúa en la región de las Montañas Rocosas de Colorado (EE. UU.), el equipo de producción viajó a Italia para filmar en los majestuosos Dolomitas, además de locaciones en las provincias de Udine y L’Aquila. Sus paisajes serenos, pastorales y montañosos ofrecen tomas aéreas impactantes que contrastan con la crudeza del entorno postapocalíptico.
Una banda sonora para sentir en el cuerpo
El apartado sonoro está a cargo del aclamado compositor Harry Gregson-Williams, colaborador habitual de Scott. La música combina arreglos de cuerdas para realzar la carga emotiva con texturas sonoras inquietantes para las secuencias de mayor tensión.
“Gran parte de la película transcurre en la silenciosa soledad del Colorado posapocalíptico, pero se ve interrumpida por secuencias de intenso terror y violencia, lo que le da a la música un amplio registro emocional y un marcado contraste dramático”, explica Gregson-Williams.
La magia de la experiencia compartida
Más allá de su espectacularidad técnica y sus paisajes de infarto, La guerra de los últimos es también un relato íntimo sobre la conexión humana. En palabras de Elordi:
“El cine es un lenguaje compartido. Es algo en lo que todos podemos coincidir cuando entramos en esa sala oscura. Ahí se crea de inmediato una comunidad, y creo que hoy nos está faltando una experiencia de comunidad real y tangible. El cine es la forma más sencilla y accesible que tenemos de vivirla”.
La guerra de los últimos ya se encuentra disponible exclusivamente en salas de cine.