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Play-Doh Cumple 70 Años: El Secreto Detrás de la Masa que Marcó Nuestra Infancia

Por Nicolás Schiller
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Basta con destapar un frasco para que ese aroma inconfundible y esa textura suave nos lleven directo a las tardes de la infancia. Este año, Play-Doh cumple 70 años. Siete décadas después de su creación, la icónica marca de Hasbro demuestra que en una época dominada por las pantallas y los algoritmos, ensuciarse las manos y amasar libremente sigue siendo una de las mejores formas de entretenimiento.

Lo que hoy vemos en más de 50 colores nació en 1956 en Cincinnati, Ohio (Estados Unidos) como una simple pasta casera. Con el paso del tiempo, esas masitas se convirtieron en un fenómeno cultural imparable, logrando un lugar permanente en el prestigioso Salón de la Fama de los Juguetes en 2003.

Hoy, abuelos, padres e hijos comparten el mismo ritual sobre la alfombra: abrir el bote, elegir un color y empezar a crear sin reglas ni instrucciones.

Mucho más que un juguete: salud, aprendizaje y juego sin frustración

El éxito de Play-Doh va más allá de la nostalgia; su impacto conecta directamente tres aspectos clave para el crecimiento:

  • Regulación emocional y salud mental: Moldear, presionar y mezclar texturas ayuda a canalizar tensiones. Funciona como una válvula de escape natural que disminuye el estrés y la ansiedad en los niños al ofrecer un espacio seguro de calma sensorial.
  • Entrenamiento para el mundo real: En términos pedagógicos, apretar y cortar la masa fortalece la fuerza muscular de las manos, la motricidad fina y la coordinación ojo-mano. Son las habilidades mecánicas exactas que preparan a los pequeños para tareas cotidianas cruciales como aprender a escribir o dibujar.
  • Diversión sin “respuestas incorrectas”: A diferencia de un rompecabezas o un videojuego con metas fijas, moldear no impone un resultado correcto. Esto elimina la frustración del error, refuerza la autoestima y da autonomía a los niños para inventar sus propias reglas de juego.

El respaldo de la ciencia: una herramienta de terapia ocupacional

El rol de la masa moldeable también es clave en la neurorehabilitación infantil y el desarrollo psicomotor, apoyado en teorías como la integración sensorial de Jean Ayres:

  • Propiocepción y sentidos: Proporciona resistencia muscular y tacto profundo, facilitando la modulación corporal en niños con TDAH, parálisis cerebral o trastornos del procesamiento sensorial.
  • Destreza y pinza digital: El acto de pellizcar, hacer rodillos o cortar entrena la fuerza intrínseca de los dedos, clave para el agarre correcto del lápiz.
  • Planificación motora: Idear una figura y llevarla a cabo exige coordinación entre ambos hemisferios del cerebro y control visoespacial.

Siete décadas de creatividad compartida

Celebrar 70 años no es solo mirar al pasado, sino reafirmar que la imaginación sigue viva. Play-Doh nos recuerda que no hace falta tecnología compleja para inventar mundos nuevos; solo basta un poco de masa, algo de tiempo libre y las ganas de crear sin límites.

Etiquetas: Play-Doh

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