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Movilidad corporativa y renting: la tecnología de Kia y el impacto del modelo Tasman

Por Nicolás Schiller
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La transformación de la movilidad corporativa no solo depende de motores eficientes y sistemas inteligentes a bordo, sino también de los modelos comerciales y financieros que facilitan su adopción. En un ecosistema empresarial cada vez más orientado a la eficiencia operativa y al uso sobre la propiedad, el modelo de renting de flotas se ha consolidado como un canal tecnológico y logístico clave.

En Colombia, Kia ha dado un paso estratégico al integrar experiencias de producto sobre el terreno con alianzas con empresas de renting para conectar su ingeniería automotriz directamente con las industrias que más lo demandan.

Renting: el motor del negocio corporativo automotriz

El renting vehicular permite a las compañías modernizar continuamente sus flotas sin comprometer capital de trabajo, incorporando vehículos de última generación con altos estándares de seguridad y telemetría.

Kia proyecta alcanzar al menos 47.000 unidades en 2026, de las cuales se prevé que el 10% provenga de su área de negocios corporativos. En este segmento, las empresas de renting juegan un papel protagónico: representan aproximadamente el 95% de las operaciones corporativas de la marca.

Kia Tasman: ingeniería adaptada a las operaciones de alta exigencia

Uno de los mayores exponentes de esta sinergia es el Kia Tasman, un modelo diseñado para responder a requerimientos operativos y logísticos de alto nivel. Actualmente, el 45% de las ventas de Tasman se realizan en el canal corporativo, y más del 95% de estas transacciones se canalizan mediante esquemas de renting.

La versión Desire concentra gran parte de estas adquisiciones corporativas, siendo adoptada principalmente por sectores estratégicos como:

  • Minería
  • Sector petrolero
  • Sector energético

Estas industrias demandan capacidades mecánicas, tracción y durabilidad capaces de soportar condiciones operativas rigurosas en campo, donde el rendimiento y la fiabilidad del vehículo son esenciales para evitar tiempos de inactividad.

Experiencias de producto: validación tecnológica en terreno real

Más allá de los catálogos técnicos y las especificaciones teóricas, la toma de decisiones en flotas corporativas requiere validar las capacidades reales de los vehículos. Con este enfoque, Kia llevó a cabo experiencias de prueba en Guatavita y Llanogrande (Medellín), reuniendo a clientes y usuarios finales de compañías de renting.

Estos espacios permiten a los operadores comprobar de primera mano la respuesta dinámica, confort y robustez de los vehículos, proyectando una tasa de conversión de más del 8% de los objetivos del área corporativa a través de este formato experiencial.

“El canal corporativo es una parte cada vez más importante de nuestra estrategia y las empresas de renting tienen un papel fundamental dentro de este negocio. Por eso estamos buscando nuevas maneras de acercarnos a nuestros clientes y usuarios, no solo desde la oferta comercial, sino también desde la experiencia con nuestros vehículos”, destacó Tulio Ramírez, Gerente Nacional de Negocios Corporativos de Kia.

Hacia un ecosistema de flotas más dinámico

La combinación entre vehículos adaptados a terrenos exigentes y esquemas de renting flexibles marca el rumbo de la gestión moderna de flotas. Al acercar la experiencia de conducción directa a sectores productivos esenciales, el sector automotriz redefine cómo las empresas integran soluciones de movilidad para hacer más productivas sus operaciones en el día a día.

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