Renault revoluciona la experiencia automotriz en Colombia con sus nuevos espacios inmersivos en Bogotá y Medellín
La industria automotriz lleva años evolucionando, pero hay algo que no cambia tan fácilmente: la experiencia de entrar a una vitrina de carros sigue siendo, para muchos, casi idéntica a la de hace una década. Renault quiere romper con eso. Y no de forma simbólica, sino con espacios reales, tangibles, que cambian por completo la manera de acercarse a la marca.
La compañía acaba de ampliar su red rnlt© en Colombia, sumando dos nuevos puntos en Bogotá y Medellín. Pero estos no son simples concesionarios: son espacios diseñados para vivir la marca desde otro lugar, uno más cercano, más sensorial, más conectado con lo cotidiano.
¿Qué es un punto rnlt© y por qué importa?
Pensado como una especie de concept store, cada espacio rnlt© combina diseño moderno, tecnología y cercanía. No se trata solo de ver autos en exposición. Aquí puedes, por ejemplo, descubrir cómo se siente manejar la nueva Renault Koleos Full Hybrid E-Tech, agendar una prueba de manejo ahí mismo o incluso recibir tu carro en el lugar, sin trámites fríos ni intermediarios impersonales.

Además, hay asesores que realmente conocen los vehículos —y no solo las fichas técnicas—, showrooms digitales, opciones de financiación o suscripción con Mobilize Lease&Co, y hasta una línea de productos oficiales llamada The Originals Renault: desde accesorios hasta ropa y modelos a escala para quienes tienen la marca tatuada en el corazón.
Todo está pensado para que el cliente no solo “compre un carro”, sino que se lleve una experiencia. O mejor dicho, que empiece una relación con la marca desde el primer contacto.
Bogotá y Medellín: dos ciudades, dos apuestas distintas
En Bogotá, el nuevo espacio está ubicado en Casa Toro Chicó, una zona que —como muchos saben— combina lo exclusivo con el alto flujo de personas que viven o trabajan en el norte de la ciudad. Más que un punto de venta, este rnlt© funciona como una especie de embajada Renault en la capital: moderna, cómoda y con una atención que busca ser tan personalizada como cercana.

En Medellín, la marca ya había inaugurado un punto rnlt© en Viva Envigado en 2024. Ahora le suma uno nuevo en el Centro Comercial Mayorca, en alianza con Caribe Motor, un socio de vieja data en Antioquia. Es una jugada lógica: Mayorca no solo tiene un enorme flujo de visitantes, sino que conecta directamente con el sur del Valle de Aburrá, una zona con alta demanda y perfiles diversos.
Y es que, más allá del diseño o las ubicaciones, Renault parece tener claro que la relación con los usuarios empieza mucho antes de que se giren las llaves de encendido.
La experiencia como punto de partida
Detrás de todo esto hay una idea simple, pero poderosa: los espacios rnlt© no existen solo para vender carros, sino para construir vínculos. Algo que Juan Camilo Vélez, Presidente y Director General de Renault-Sofasa, resume bien:
- “Estos espacios representan una nueva manera de vivir Renault. Son lugares donde no solo se venden vehículos, también se vive la marca”.

Esa vivencia incluye desde explorar el portafolio híbrido y eléctrico de la marca —como la Arkana, la Duster Hybrid o la nueva Koleos— hasta resolver en un solo lugar temas como financiación, renta a largo plazo o carga eléctrica. Todo bajo el paraguas del plan global Renaulution, que apunta a una movilidad más limpia, eficiente y flexible.
Un paso coherente en una marca que ya piensa en el futuro
Con más de 1.7 millones de vehículos ensamblados en Colombia y 56 años de historia en el país, Renault-Sofasa no está improvisando. Su planta en Envigado sigue siendo clave para el desarrollo regional, y su apuesta por la innovación —incluyendo programas para adaptar los autos a las condiciones únicas del territorio colombiano— la ha mantenido como referente en el sector.

En ese sentido, los puntos rnlt© no son una moda ni una campaña de temporada. Son una extensión lógica de una marca que entiende que vender carros hoy implica mucho más que ofrecer un buen motor o un diseño atractivo.
Renault está planteando algo distinto: no quiere que vayas a una vitrina. Quiere que entres a un lugar donde puedas vivir la marca, entender sus propuestas y decidir —con tiempo, información y confianza— si te ves conduciendo uno de sus autos.
No se trata de cambiar la industria de la noche a la mañana, pero sí de empezar a hacerlo, paso a paso… o más bien, espacio a espacio.
