5 de marzo de 2026

Bogotá celebró su cumpleaños 487 con un desfile icónico sobre ruedas

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El pasado 23 de agosto de 2025, Bogotá demostró que la cultura geek no solo vive en los cómics, el cine o los videojuegos… también se siente en el rugir de un motor clásico. En el marco del aniversario 487 de la capital, más de 350 autos antiguos y de colección tomaron las calles para protagonizar la segunda edición del Desfile de Autos Clásicos y Antiguos, un evento que ya fue declarado Patrimonio Cultural Rodante de la ciudad.

Un museo viviente, pero con gasolina en las venas

La caravana recorrió 16,3 kilómetros desde el estadio El Campín, convocando a más de 100.000 espectadores que se dejaron deslumbrar por joyas de otro tiempo: un carro de bomberos Oldsmobile de 1928, un Ford Sedan de 1932, el elegante DeSoto Convertible de 1947 y hasta un Renault Floride de 1963 que parece sacado de una película europea de la Nouvelle Vague. Cada vehículo fue como un portal en el tiempo, mostrando cómo la ciudad y sus habitantes han cambiado, pero también cómo la pasión por el diseño y la mecánica nunca pasa de moda.

Más que autos, pedazos de historia geek

Lo interesante es que este evento conecta con algo que todo geek valora: la memoria y el coleccionismo. Así como un fan atesora cómics, figuras o consolas retro, aquí se trata de resguardar autos que cuentan historias. No es casualidad que, según el Ministerio de Transporte, un carro “antiguo” debe tener al menos 35 años y mantener su esencia original, mientras que uno “clásico” supera los 50 y carga con el prestigio de su marca.

En otras palabras, estamos hablando de coleccionismo a escala 1:1, donde cada auto es un ítem raro, digno de cualquier vitrina, solo que en este caso… ¡puede recorrer toda la ciudad!

Creciendo como evento geek regional

La edición 2025 superó con creces a la de 2024, que había debutado con 250 autos (entre ellos piezas legendarias como el Chevrolet Bel Air de Jorge Eliécer Gaitán y el Volkswagen Beetle de Gabriel García Márquez). Este crecimiento ya lo empieza a posicionar a la altura de eventos regionales como AutoClásica en Argentina o el Gran Concurso Internacional de Elegancia en México.

Un desfile para todos

Más allá del rugido de los motores, lo que más destacó fue el ambiente familiar. Niños, coleccionistas, curiosos y fanáticos se unieron alrededor de una experiencia donde la nostalgia y la emoción se mezclaron en cada bocinazo. Como dijo Mauricio Varela, presidente del Club de Automóviles Antiguos y Clásicos de Colombia:

“Por donde pasa un auto clásico, siempre habrá una sonrisa”.

Y la verdad es que, si lo pensamos bien, esa frase también aplica al corazón geek: la pasión por lo retro siempre nos arranca una sonrisa, ya sea con un cómic amarillento, un cartucho de consola o un auto que desafía el paso del tiempo.