6 de marzo de 2026

Worms Armageddon: Anniversary Edition – Reseña: Artillería por turnos para llevar

Worms Armageddon anniversary edition reseña

Si hay un título que define el género de la estrategia de artillería por turnos, ese es Worms Armageddon. Lanzado originalmente en 1999, este juego no solo sobrevivió a la prueba del tiempo, sino que para muchos sigue siendo la entrega insuperable de la franquicia. Su llegada a Nintendo Switch bajo la etiqueta de «Anniversary Edition» celebra 25 años de caos, ovejas explosivas y humor británico, ofreciendo la oportunidad perfecta para que veteranos y nuevos jugadores experimenten la destrucción portátil.

Historia y Legado

Es importante aclarar que Worms Armageddon no cuenta con una «historia» narrativa profunda. No hay un gran drama bélico; es simplemente un grupo de gusanos anélidos con tendencias psicópatas intentando aniquilarse unos a otros.

Sin embargo, su historia como producto es fascinante. Esta edición para Switch no es solo un port; es un museo interactivo. Desarrollada en colaboración con Digital Eclipse, esta versión incluye un timeline interactivo que detalla la historia de Team17, entrevistas con los desarrolladores originales y prototipos nunca antes vistos. Es una carta de amor al desarrollo de videojuegos de finales de los 90.

Jugabilidad

La jugabilidad se mantiene intacta, lo cual es su mayor virtud. La premisa es simple: equipos de gusanos se turnan para usar un arsenal ridículo y destruir al equipo contrario o ahogarlos en el agua.

  • Física y Precisión: El cálculo de trayectoria y la influencia del viento son fundamentales. La satisfacción de acertar un tiro de bazuca con el viento en contra es inigualable.
  • El Arsenal: Desde la clásica Bazuca y Granadas, hasta armas de destrucción masiva absurdas como la Santa Granada de Mano (con su coro de «Aleluya»), la Oveja, el Burro de Cemento y el Bate de Béisbol.
  • Factor Switch: La consola híbrida es el hogar perfecto para este juego. El modo portátil permite partidas rápidas, pero donde realmente brilla es en el modo Dock (TV) con amigos. Es el «Party Game» definitivo; pasar el control (Joy-Con) o jugar con varios mandos funciona de maravilla.
  • Interfaz: Se ha adaptado ligeramente para pantallas modernas, pero conserva la tosquedad y encanto de los menús de PC de 1999.

Aspecto Gráfico

Visualmente, el juego es un testimonio de que el arte 2D bien hecho no envejece.

  • Estética: Los escenarios dibujados a mano y los sprites de los gusanos son nítidos y coloridos. A diferencia de los juegos 3D de la época (que se ven borrosos y poligonales hoy en día), Worms Armageddon se ve limpio en la pantalla de la Switch (especialmente en el modelo OLED).
  • Formato de Pantalla: Al ser un juego de 1999, la relación de aspecto original es 4:3. Esta edición permite jugar con bordes artísticos o estirar la imagen (aunque se recomienda el formato original para mantener la precisión visual). No esperes gráficos «remasterizados» en 4K, es una preservación fiel del original.

Aspecto Sonoro

El diseño de sonido es icónico y una parte vital de la identidad del juego.

  • Voces: Los bancos de voz son legendarios. Puedes personalizar a tu equipo para que hable como agentes secretos, escoceses enojados, robots o árbitros de fútbol. Las frases agudas como «Stupid!», «Incoming!» o «Bye bye» son cultura general del gaming.
  • Efectos y Música: Las explosiones tienen un «punch» satisfactorio y la música ambiental es tensa pero pegadiza, generando la atmósfera perfecta para la concentración estratégica.

Plataformas Disponibles

Aunque esta reseña se centra en la versión de Nintendo Switch, esta edición de aniversario (2024) también se lanzó para:

Conclusión

Worms Armageddon en Nintendo Switch no intenta reinventar la rueda, y no lo necesita. Es la preservación perfecta de un juego que ya era perfecto. Aunque el precio puede parecer algo elevado para un juego de hace 25 años, la inclusión del contenido de museo, la versión de Game Boy Color (incluida como extra) y la portabilidad lo justifican.

Si buscas un juego competitivo, hilarante y capaz de destruir amistades en una tarde de sofá, este es un imprescindible.

Una obra maestra atemporal que encuentra una segunda juventud en la portabilidad.

Calificación: 9,5/10