6 de marzo de 2026

Inteligencia artificial y fact-checking: una alianza clave contra la desinformación en América Latina

fact checking

La tecnología no solo está revolucionando la forma en que nos informamos, también está redefiniendo cómo combatimos las noticias falsas. Ese fue el enfoque de un reciente encuentro que reunió a cerca de 100 periodistas de América Latina para hablar sobre uno de los grandes desafíos de nuestra era: la desinformación.

Organizado por la agencia Latam Intersect PR, el webinar “Desmontando la desinformación: El poder del fact-checking y el rol del periodista en tiempos de IA” se convirtió en un espacio de reflexión profunda y, sobre todo, de acción.

La desinformación ya no es solo un error: es un modelo de negocio

Durante el evento, una de las primeras conclusiones fue clara y contundente: la desinformación dejó de ser accidental. Hoy es una industria rentable. Campañas políticas organizadas, influencers pagados, contenidos manipulados… detrás del caos informativo hay maquinaria bien engrasada. Y frente a eso, la regulación no puede seguir siendo opcional.

IA: ¿aliada o amenaza?

La inteligencia artificial fue uno de los temas más discutidos. Para los expertos, esta herramienta es de doble filo. Por un lado, puede escalar los esfuerzos de verificación, permitiendo transformar investigaciones en múltiples formatos (texto, audio, video) y así amplificar su alcance. Por otro, si se usa sin cuidado o con fines oscuros, puede multiplicar la desinformación con una velocidad inquietante.

Uno de los peligros más subestimados es cuando la IA genera contenido falso de forma involuntaria. Basta con introducir una premisa errónea en un prompt y el modelo la desarrollará como si fuera cierta, construyendo una “realidad coherente” pero completamente falsa. Por eso, urge formar a periodistas y creadores de contenido en el uso responsable y crítico de estas tecnologías.

Verificar ya no es solo chequear: es entender el contexto

Los especialistas también recalcaron que hoy, verificar información no es simplemente comprobar si algo ocurrió o no. Hay que distinguir entre el contenido 100% falso (como un deepfake) y aquel que es real pero sacado de contexto, como imágenes de conflictos antiguos que se viralizan como si fueran actuales.

Aquí entran en juego herramientas cruciales como las búsquedas inversas de imágenes, plataformas de análisis de video y software diseñado para detectar contenido manipulado o generado por IA.

Cinco claves para enfrentar la desinformación con tecnología

  1. Comprender el modelo detrás de la desinformación. Ya no es espontáneo, tiene intereses políticos, económicos o ideológicos detrás.
  2. Distinguir tipos de falsedad. No todo es mentira; a veces es verdad presentada engañosamente.
  3. Capacitarse en IA. Es vital aprender a usarla con ética, y también a identificar cuándo se está usando para engañar.
  4. Evitar que la IA se convierta en cómplice. Un mal prompt puede generar una gran mentira.
  5. Volver al corazón del periodismo: la credibilidad. En tiempos de ruido, la confianza es el activo más valioso.

Herramientas útiles para la verificación digital

Durante el evento también se compartieron soluciones tecnológicas útiles para el día a día de periodistas, desarrolladores de contenido y ciudadanos comprometidos con la verdad:

  • Originality.ai: detecta contenido generado por IA y plagio.
  • Perplexity AI: refuta afirmaciones falsas con fuentes fiables.
  • Hive Moderation: ideal para identificar audio y video manipulados.
  • Búsquedas inversas: fundamentales para descubrir imágenes sacadas de contexto.
  • Google Fact-Checking Tools: una caja de herramientas esencial para el periodismo digital.

Más allá del periodismo: responsabilidad compartida

Claudia Daré, cofundadora de Latam Intersect, fue contundente: “La crisis de desinformación no se resuelve sola. Como agencia de comunicación, tenemos la responsabilidad de promover espacios de formación, reflexión y colaboración”.

Ese es precisamente el propósito de la serie InterSección de Valor, que busca tejer puentes entre el periodismo, la tecnología y la ciudadanía. En un ecosistema mediático saturado de ruido, iniciativas como estas se convierten en faros necesarios.


En resumen, la IA puede ser parte del problema o de la solución. Todo depende de cómo la usemos. Lo que está claro es que el periodismo, más que nunca, necesita apoyarse en la tecnología sin perder su esencia: buscar la verdad y contarla con responsabilidad.