Tecnología e impacto social: cómo Yango y MOVIENDO (LO)CAL impulsan la inclusión y la IA en Bogotá
La tecnología tiene el verdadero poder de transformar entornos cuando se convierte en un puente directo para la inclusión y la generación de oportunidades. En un contexto donde la informalidad laboral alcanza cerca del 55% de la población ocupada en Bogotá y persisten brechas económicas para mujeres, jóvenes y adultos mayores, la innovación aplicada al tejido social cobra una relevancia estratégica.
Con este enfoque, Yango Colombia, en alianza con Myzelio y con el respaldo de la Secretaría General y la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico de la Alcaldía Mayor de Bogotá, concluyó la primera edición de MOVIENDO (LO)CAL. Esta iniciativa de innovación social destinó una inversión de $132 millones de pesos para potenciar cuatro proyectos comunitarios que beneficiaron de forma directa a más de 510 personas.

La convocatoria demostró el enorme potencial transformador de la ciudad al registrar 181 postulaciones provenientes de 17 de las 20 localidades (el 85% del territorio distrital). A lo largo de cuatro meses, los equipos seleccionados accedieron a financiación, programas de aprendizaje, redes estratégicas y esquemas de mentoría entre pares.

4 proyectos que unen innovación, territorio y capacidades digitales
Los proyectos seleccionados combinan el liderazgo comunitario con herramientas modernas para resolver problemáticas reales:
- Inteligencia Artificial y habilidades digitales para adultos mayores (Makaia – 50+ Digital)Mediante esta iniciativa, 120 personas mayores fortalecieron sus competencias digitales y aprendieron a utilizar herramientas de inteligencia artificial. Como valor agregado en adopción tecnológica, integraron a SilvIA, un asistente conversacional 24/7 disponible a través de WhatsApp que acompaña el aprendizaje y la resolución de dudas en tiempo real. Esta formación no solo mejora su empleabilidad e inclusión digital, sino que incrementa su autonomía en gestiones cotidianas.
- Arraigo rural e innovación local (Fundación Biblioseo)En la zona rural de Ciudad Bolívar, 20 jóvenes desarrollaron tres prototipos de negocio basados en turismo comunitario, productos de identidad local y servicios culturales. Esta solución responde a una problemática recurrente: evitar la migración de entre 15 y 20 jóvenes al año por falta de oportunidades, facilitando proyectos de vida sostenibles en su territorio.
- Escalamiento y formalización para mujeres emprendedoras (Fundación JADA)Apoyó a 30 emprendimientos liderados por mujeres en Ciudad Bolívar. A través de asesorías en desarrollo de producto, definición de precios, branding, gestión comercial y apertura a nuevos mercados, el programa impulsó su integración a la economía formal de la capital.
- Tecnología cívica y economía circular (Asociación Ciclo Alternativo)Impactó a 340 recicladores de oficio, actores esenciales en la sostenibilidad urbana. El proyecto mejoró su bienestar y seguridad mediante dotación de protección personal y acompañamiento en su registro formal e identificación dentro de las dinámicas de la economía circular.

El papel del ecosistema tecnológico en el desarrollo de las ciudades
El éxito de MOVIENDO (LO)CAL subraya una tendencia clave en la industria tecnológica: el tránsito de plataformas de servicio a catalizadores de impacto socioeconómico.
“Creemos que una empresa de tecnología puede contribuir al desarrollo de una ciudad no solo a través de los servicios que ofrece, sino también mediante la creación de alianzas y el fortalecimiento de quienes generan valor en ella todos los días”, afirmó Mark Bitton, Country Manager de Yango Colombia.

Por su parte, Miguel Silva Moyano, secretario general de la Alcaldía Mayor de Bogotá, enfatizó la importancia de la articulación tripartita entre el sector público, la empresa privada y las comunidades para traducir el conocimiento y los recursos tecnológicos en progreso real y sostenible.
El cierre de esta primera edición sienta un precedente claro sobre cómo el acceso a herramientas digitales, capital semilla y transferencia de conocimiento pueden consolidar un ecosistema urbano mucho más equitativo y conectado.
