Saltar al contenido

¿Qué hacer con un electrodoméstico viejo? Guía para renovar tu tecnología sin dañar el planeta

Por Nicolás Schiller
Compartir

La renovación tecnológica en el hogar suele vivirse con entusiasmo: pantallas inteligentes, lavadoras conectadas al internet de las cosas (IoT) o neveras con motores inverter de alta eficiencia energética. Sin embargo, la llegada de un equipo nuevo plantea un desafío ambiental crítico: ¿qué destino debe tener el aparato que se deja de usar?

Arrojar un electrodoméstico a la basura convencional o dejarlo en la vía pública genera graves riesgos ambientales. Estos dispositivos contienen plásticos, metales, circuitos eléctricos y fluidos —como gases refrigerantes— que demandan un tratamiento técnico para evitar la contaminación de suelos, ríos y océanos. Para abordar este reto de manera sostenible, Mabe plantea una hoja de ruta en tres pasos enfocada en el consumo responsable y la economía circular.

1. Reparar o reemplazar: el dilema de la vida útil

Un fallo técnico puntual no implica necesariamente desechar el dispositivo. Durante la vida útil estimada de un electrodoméstico —que suele ubicarse entre los 7 y 10 años— los mantenimientos preventivos y la asistencia técnica calificada permiten extender su rendimiento óptimo.

No obstante, la decisión entre reparar o sustituir no depende únicamente del valor económico del arreglo. Resulta esencial evaluar:

  • Eficiencia energética: Los electrodomésticos con más de una década de fabricación suelen consumir sustancialmente más electricidad que las generaciones actuales.
  • Límite de uso: Aunque la decisión final corresponde al usuario, los expertos desaconsejan prolongar el uso de un aparato más allá de los 15 años.

Cuando un equipo cumple su ciclo operativo definitivo, el paso correcto es reemplazarlo garantizando una disposición técnica y certificada para el anterior.

2. Gestión formal de RAEE: dile adiós al camión de basura común

Los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) exigen canales de recolección diferenciados para evitar que sus elementos tóxicos degraden los ecosistemas.

Dentro de este marco, iniciativas como el programa Green Cycle de Mabe facilitan la entrega y gestión adecuada de estos dispositivos. En alianza con Red Verde, entidad posconsumo encargada de la logística de estos residuos, cualquier persona puede solicitar la recogida de sus aparatos en desuso:

  • WhatsApp y línea nacional: 317 405 0510
  • Portal web: redverde.co

Este modelo responde al principio de responsabilidad compartida entre fabricantes, distribuidores, autoridades públicas y consumidores.

3. ¿Qué ocurre con los componentes tras su recolección?

Entregar un equipo al sistema posconsumo activa una cadena industrial de reciclaje y recuperación de materiales.

En plantas especializadas, como la instalación de Orinoco E-Scrap ubicada en Funza, se emplean tecnologías avanzadas de separación como el sistema Fiona, capaz de procesar hasta una tonelada de residuos por hora. Durante este proceso:

  • Se desmantelan y clasifican metales y plásticos para reincorporarlos a nuevos ciclos productivos.
  • Se extraen y neutralizan de forma controlada gases y sustancias peligrosas que de otro modo incidirían en el calentamiento global o la contaminación hídrica.

Hacia una tecnología doméstica más consciente

Elegir el mejor dispositivo para el hogar va más allá de comparar especificaciones técnicas, diseño o potencia: implica responsabilizarse del ciclo de vida completo del producto. El mantenimiento preventivo, el descarte oportuno y el reciclaje mediante canales autorizados son los pilares fundamentales para que la innovación tecnológica conviva en armonía con la sostenibilidad del planeta.

Deja tu comentario

Tu correo electrónico no será publicado.