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Pagos digitales y gaming en Colombia: la revolución gamer rumbo a SOFA 2026

Por Nicolás Schiller
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A las puertas de una nueva edición del Salón del Ocio y la Fantasía (SOFA 2026), el evento más multitudinario de cultura geek y videojuegos en el país, la conversación no solo gira en torno a los mejores cosplays, torneos o lanzamientos. Detrás de una comunidad que en su última edición reunió a más de 450 expositores, 400 comunidades y 23 pabellones, se está librando otra partida crucial: la evolución en la forma en que los jugadores compran y disfrutan de sus contenidos favoritos.

Colombia se ha consolidado como un peso pesado regional junto a potencias como Brasil y México. Según datos del DANE, más de 10 millones de personas en el país son gamers activos, lo que equivale al 31,4 % de la población de cinco años o más. Este ecosistema movió ingresos superiores a los US$800 millones en 2024, con una proyección de crecimiento anual cercana al 11 %.

Microtransacciones: el corazón de la economía gamer

Hoy en día, jugar va mucho más allá de comprar un título en una tienda física o digital. Gran parte del ecosistema se sostiene en microtransacciones inmediatas:

  • Skins y personalizaciones estéticas.
  • Pases de batalla y contenido descargable (DLC).
  • Suscripciones a servicios y plataformas.
  • Inscripciones a torneos de eSports y recompensas en efectivo.

Además, el 62 % de los jugadores colombianos utiliza dispositivos móviles como su plataforma principal. Esto plantea un reto clave: la inmediatez. Gran parte de esta audiencia está compuesta por jóvenes que no cuentan con tarjetas de crédito tradicionales.

Como explica Juan G. Martín Escolar, Director Global de Ventas para Latinoamérica de la fintech global Rapyd, la industria del videojuego maneja transacciones de montos pequeños, altamente frecuentes y transfronterizas. Si un método de pago falla o resulta engorroso en el móvil, la compra simplemente se abandona.

Billeteras digitales: el nuevo “loot” imprescindible

Para evitar la fricción, las billeteras digitales y los métodos de pago locales alternativos dejaron de ser una opción secundaria y se convirtieron en la puerta de entrada indispensable al entretenimiento interactivo. De hecho, la categoría gaming dentro del comercio electrónico creció un 65 % en el país durante el primer semestre de 2025, según Tiendanube.

Plataformas de infraestructura financiera como Rapyd —que opera en Colombia tras la adquisición de PayU, plaza que representa entre el 30 % y el 40 % de su actividad regional— están adaptando sus ecosistemas para que creadores, plataformas de streaming y eventos presenciales como SOFA puedan procesar cobros de manera transparente. Con soporte para más de 1.200 métodos de pago locales a nivel global, la meta es que el usuario pague exactamente como prefiere: desde transferencias y billeteras móviles hasta efectivo digitalizado.

El crecimiento de la comunidad geek colombiana demuestra que la tecnología de pagos ya no es un proceso administrativo secundario, sino una parte integral de la experiencia de juego. Eliminar las trabas financieras permite que los jugadores sigan concentrados en lo verdaderamente importante: subir de nivel y disfrutar de la partida.

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