Identidad Digital en Colombia: el reto de pasar de la autenticación a un ecosistema nacional
Colombia ha alcanzado un hito clave en su proceso de modernización tecnológica: más de 7,8 millones de ciudadanos ya utilizan los servicios de autenticación digital del Estado. Con 161 entidades públicas y privadas integradas en más de 241 trámites, el país demuestra que cuenta con las herramientas operativas básicas. Sin embargo, el desafío actual ya no reside en validar credenciales, sino en consolidar una verdadera Arquitectura Nacional de Identidad Digital.

Este debate fue el eje central del evento Next Gen ID 2.0: Trust Without Friction, organizado por OlimpIA (empresa tecnológica del Grupo Colpatria). El encuentro reunió a líderes del Gobierno, el Congreso, la banca y el sector fintech para definir la hoja de ruta que transformará la identidad digital en un habilitador transversal de servicios ciudadanos.
Como puntualizó Simbad Ceballos, CEO de OlimpIA: “La excusa no es la tecnología; la tecnología siempre ha estado ahí”. La prioridad actual es articular las capacidades existentes mediante políticas públicas, gobernanza e interoperabilidad.
Las 5 prioridades para construir una Arquitectura Nacional de Identidad Digital
Durante la jornada, expertos del sector público y privado sintetizaron los cinco pilares para escalar este ecosistema:
1. Concebir la identidad como infraestructura crítica
La identidad no debe verse como un simple trámite de acceso o una credencial aislada. Debe funcionar como la infraestructura base sobre la cual interactúan empresas, entidades gubernamentales y ciudadanos.
2. Sinergia público-privada y respaldo legislativo
La construcción de estándares comunes exige una coordinación activa entre gremios, empresas y Estado. Representantes del legislativo como el senador Gustavo Moreno y el representante Héctor Chaparro señalaron la urgencia de posicionar este tema en la agenda pública para que los beneficios lleguen a todos los niveles territoriales del país.
3. Modelos de confianza adaptados al riesgo
Exigir las mismas capas de seguridad para una consulta informativa que para una transacción financiera de alto valor genera fricción innecesaria. Los modelos de confianza deben ser dinámicos y evaluar el riesgo de cada interacción, garantizando trazabilidad y prevención del fraude sin entorpecer la experiencia del usuario.
4. Interoperabilidad con soberanía de datos
Conectar fuentes de datos entre bancos, fintechs y el sector público simplifica procesos y habilita soluciones personalizadas. Panelistas del sector bancario y gubernamental subrayaron que este flujo de información debe salvaguardar la transparencia: el usuario tiene que saber qué datos comparte, con quién, con qué finalidad y por cuánto tiempo.
5. Utilidad tangible en el día a día del ciudadano
El éxito de una identidad digital se mide por su adopción en la vida cotidiana. Referentes internacionales, como José Inostroza Lara (exdirector de la Secretaría de Gobierno Digital de Chile), destacaron que la identidad es un bien común y citaron el caso chileno, donde se han articulado cerca de 1.800 servicios tras una década de coordinación institucional. Tecnologías emergentes como la inteligencia artificial y la analítica de datos serán los motores para que estos servicios pasen de ser reactivos a proactivos.
El camino trazado en Next Gen ID 2.0 deja claro que la tecnología ya está disponible. El próximo gran paso para la transformación digital en Colombia consiste en unificar voluntades entre el sector público y el privado para que la identidad digital sea un motor de inclusión, seguridad y competitividad para todos.
